Azul, verde y blanco para tu dormitorio, la elección ideal para el verano

¡Ya estamos de vuelta una semana más con un nuevo post para nuestro blog! Hoy vamos a hablar de nuevo de color y verano. Y es que aún quedan por delante muchas semanas de la estación de sol y la alegría y aún estás a tiempo de darle un aire fresco a tu dormitorio. Hablamos de azul, verde y blanco, la elección ideal para el verano.

Los verdes, cuanto más naturales mejor, nos evocan la frescura de la hierba y el follaje de los árboles. ¡Algo ideal para el verano! Y es que, además de esta frescura, es un color que transmite vitalidad, alegría y optimismo.

Puedes elegirlo para ser el protagonista a la hora de pintar una pared o, si no quieres arriesgar tanto, como color de contraste en los textiles de cojines, cortinas o ropa de cama. También puede ser interesante introducirlo en algunos elementos como muebles, las pantallas de las lámparas o, incluso, en piezas decorativas.

Por su parte, el azul es, por antonomasia, el color más refrescante de todos. Del mismo modo, es un tono que invita a la relajación, por lo que es ideal para el dormitorio. Es un color que evoca el cielo, el mar y que aporta, como decíamos, frescura y amplitud visual.

Elígelo como color para las paredes o, al menos, para una de ellas y el resultado será ideal. Como en el caso del verde, si quieres ser más conservador, dale protagonismo con los textiles, como la ropa de cama, y quedarás muy satisfecho. Eso sí, ten en cuenta que se trata de un color frío, por lo que no conviene abusar de él.

Finalmente, nada sería de esta combinación de verde y azul sin un elemento de unión como el blanco. Se trata de un color que, como sabes, es maravilloso por su luminosidad, serenidad y sensación de amplitud. Sin duda, debe ser protagonista en paredes y, sobre todo, muebles de tu dormitorio este verano.