¿Cada cuánto tiempo debo lavar mis sábanas?

Volver a la cama después de un largo día es uno de los pequeños placeres que nos ofrece la vida, especialmente si las sábanas están limpias y nítidas. Sin embargo, esto viene contrariado al convertirse en una de las cosas que menos gustan en esta vida, cambiar las sábanas.

Las sábanas son un nido de bacterias microscópicas que no percibimos a simple vista ya que el tejido, principalmente de algodón acaba absorbiéndolas y no se detectan a simple vista. Se suele pensar que la suciedad solo se encuentra fuera de casa, en la calle, pero olvidemos que nosotros mismos la transportamos y acaba depositándose en nuestra cama, concretamente en las sábanas de la cama.

Migas de pan o manchas de comer, hongos, bacterias, polvo, suciedad, polen y otros alérgenos es lo más común que podemos detectar en nuestras sábanas. En los meses de verano, el sudor hace huella y es absorbido por nuestras sábanas incluso si en invierno llegamos a pasar calor debido a un sobrecalentamiento de la cama (aquí te ayudamos en la elección de tu relleno nórdico).

Todo esto nos puede llevar a causar picores, picazón de garganta, alergias, picor de ojos y en casos muy extremos infecciones.

¿A diario? ¿Cada semana? ¿Una vez al mes?

Según los expertos, el tiempo óptimo para lavar unas sábanas es pasado 7 días. Es el tiempo suficiente para acumular un nivel alto de alérgenos en nuestra cama sin que llegue a ser perjudicial. Sin embargo, tiene salvedades. Depende también si entras en la ducha todas las noches antes de acostarte y si duermes solo o acompañado.

En el caso de que tu costumbre sea ducharte antes de dormir, podrás permitirte el lujo de lavar tus sábanas cada 2 semanas.

En caso de que duermas con pareja, podrás seguir lavando tus sábanas cada 7 días siempre y cuando tu cama sea más grande que de 90 cm.

 

¿Cómo lavar las sábanas correctamente?

Es muy importante lavar las sábanas con agua caliente, nunca lo hagas en frío. Además, no es aconsejable secarlas con secadora, la luz caliente del sol es la forma más efectiva para eliminar los microrganismos.

¡Se entiende que es un trabajo laborioso y muy pesado pero tu salud merece la pena! ¡Ah…! No olvides lavar los componentes que acompañan las sábanas, fundas nórdicas, edredones, fundas de almohada… En el próximo post os contaremos cuándo y cómo lavarlas.